Tarta Sacher, tarta de chocolate y mermelada

Con esta receta aprenderemos a hacer esta deliciosa Tarta Sacher. Es la famosa tarta de bizcocho de chocolate, albaricoque y glaseado de chocolate negro, original de Austria. De hecho la familia de repostero que creo esta tarta, ha seguido comercializando desde su hotel Sacher, desde generaciones. Aunque la receta original es secreta, esta versión es muy parecida y yo le he dado un toque a café que le queda muy bien. Es una Tarta Sacher muy jugosa, llena de sabor y con todos los trucos de este tutorial, muy fácil de preparar.

Versión en PDF:            Tarta Sacher  (tarta de chocolate y mermelada).  CEN

Horneado:  35 – 40 minutos

Enfriado:         4 – 6.  horas

Cantidad:   8 – 10 raciones

Ingredientes

Para un molde de 20 cm

Bizcocho :

Cremas y Glaseado:

 

Preparación

  1. Preparamos primero la Crema de Trufa que repartiremos entre la tarta y el glaseado: Para ello, en un bol frío batimos la nata para montar, que estará también muy fría. Cuando comience a hacer dibujo le añadimos el azúcar poco a poco sin parar de batir. Una vez integrado añadimos el cacao y mezclamos con la batidora apagada. Cuando esté mezclado, la batimos de nuevo hasta que se integre el cacao con la nata. En cuanto haga surcos apagamos, tapamos con film plástico y dejamos reposar en el frigorífico hasta el momento de su utilización.
  2. Preparación del Bizcocho: El siguiente paso es preparar el bizcocho, ponemos a calentar el horno a 180º C = 350º F. Fundimos la mantequilla y en un bol batimos los huevos hasta que tripliquen su volumen, añadimos el azúcar y batimos un par de minutos más hasta que se disuelva. Añadimos la mantequilla fundida y el café y batimos hasta integrarlos. Aromatizamos con unas gotas de esencia de vainilla, ralladura de naranja y tamizamos la harina, el cacao y la levadura. Tamizamos la mitad y removemos para integrarla, tamizando el resto y volviendo a remover. Batimos hasta obtener una crema homogénea y la vertemos en el molde. Horneamos a 180º C durante unos 35 – 40 minutos, con calor arriba y abajo. Pasado ese tiempo comprobamos con un pincho en el centro y si sale limpio retiramos y dejamos enfriar totalmente la tarta antes de desmoldar.
  3. Montaje de la tarta: Cuando haya enfriado la tarta llegó el momento de montarla. Desmoldamos quitando el aro y el papel de horno. Cortamos la parte abombada de la superficie, para que quede lisa y dividimos la tarta a la mitad, obteniendo dos discos iguales. Para montarlos después en la misma posición, colocamos dos palillos en la misma posición en cada una de las mitades y separamos una de ellas. En un cuenco echamos 3 cucharaditas de mermelada con 6 cucharaditas de agua bien caliente, removiendo hasta obtener un jarabe. Con este jarabe mojamos la superficie de la primera mitad (sin excedernos) y repartimos una fina capa de mermelada por encima. Colocamos encima la segunda mitad del bizcocho y repetimos la operación, mojando con el almíbar y repartiendo la capa de mermelada.
  4. A continuación quitamos la crema de trufa del frigorífico y la batimos de nuevo unos minutos. Para repartir esta crema sobre el bizcocho podemos utilizar una manga pastelera, una bolsa o hacerlo con una espátula. Colocamos la tarta sobre una rejilla o un lugar en que podamos manejarla bien. Si lo hacemos con la manga pastelera, repartimos una capa igual de crema tanto por la superficie, como por los laterales. Con ayuda de una espátula alisamos hasta obtener una superficie lisa, tanto en los laterales como en la parte superior. Reservamos en el congelador durante un mínimo de 3 -4 horas o incluso hasta el día siguiente.
  5. Una vez congelada la crema, preparamos el Glaseado de Chocolate: Troceamos el chocolate y lo calentamos a fuego suave con la mantequilla troceada. Para ayudarle a fundirse mejor le ayudamos moviéndolo con unas varillas. Una vez esté todo integrado lo retiramos del fuego y quitamos la tarta del congelador. Colocamos la tarta sobre una rejilla, que a su ves estará dentro de una bandeja, de este modo podremos recuperar el chocolate que nos sobre del glaseado. Vertemos el chocolate fundido cuidando de que quede bien cubierta tanto la superficie como los laterales. Debemos tener en cuenta que el chocolate se solidificará muy rápido, por lo que debemos hacerlo con rapidez. Quitamos el excedente de chocolate de la superficie con un espátula.
  6. Para la decoración: aprovechamos un poco del chocolate que ha sobrado, lo introducimos en una manga o una bolsa con un agujero pequeño. Dibujamos sobre la superficie el nombre de la tarta y unos dibujos a nuestro gusto y ya está lista para disfrutar. Suele acompañarse de nata montada, unas frutas frescas…

 

Consejos y otras opciones para la tarta Sacher

 


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